viernes, 24 de noviembre de 2017

1466 (V 24/11/17) Bolis vivos

Me gustan los bolígrafos Bic, esos baratos que escriben fenomenal. Tan baratos son que, si lo pierdes, te da igual, compras otro y ya está. Aparte de que los encuentras en cualquier tienda, sea o no papelería. Y duran…, cantidad.
    Pues bien, yo los pierdo. Sí. Los pierdo continuamente. Y claro, compro otro..., que lo vuelvo a perder. Y de nuevo compro otro… En este momento, en el cubilete, tengo siete. Porque cuando aparecen lo hacen todos de golpe, y los amontonas en un solo sitio, pues sabes que cuando los vayas cogiendo los irás perdiendo uno detrás de otro. De donde saco las siguientes conclusiones:
     Primera, que están vivos, a juzgar por la movilidad de la que hacen gala continuamente.
     Segunda, que son tímidos. E hipersensibles. De otro modo no se entiende que en cuanto dejas de prestarles atención, desaparecen.
   Tercera, que tienden a esconderse como los topos en madrigueras inaccesibles que nunca sabes dónde están porque nunca repiten el mismo sitio para dificultar que los encuentres.
    Cuarta, que son como los caracoles, que cuando salen a la superficie salen de repente todos juntos.
   Quinta, que no les gusta que los deseches, y que por eso será lo de que no se agoten nunca.
     Sexta…

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